Las injusticias y mi círculo de amigos

Es hora de buscar nuevos rumbos laborales. Me gusta lo que hago dentro de ciertos parámetros, porque definitivamente el periodismo no me agrada, pero me desagrada más de lo que estoy rodeada.

Se me hace difícil creer que exista gente que se encoja de brazos y se conforme con las injusticias y que otras las asuman “normales” y nada “graves” siempre y cuando a ellos les beneficien.

Se siente como yunque marca Acme sobre las orejas el hecho de que los superiores no se den cuenta. Porque yo ya hablé una vez y me pusieron como cero a la izquierda. Volver a hablar me da pereza y no es bueno para mi salud, y porque como dice Dael, la gente sabida siempre tiene su merecido al final.

Por eso es que yo estudio otra carrera, para un día independizarme del círculo laboral tan boring que significan los superiores sobre tí. Y también porque le he prometido a Dael que escaparíamos de ello a hacer otra cosa que no sea tan ingrata.

La otra vez casi me pegan porque dije que no consideraba a una persona del trabajo mi amiga, y sí, hay algunos que pasan todos los días detrás y delante de mí (cortesía de mi ubicación estratégica), y seguirán siendo eso, tan solo “mis compañeros”, no importa si estudió conmigo en el colegio, universidad o si fue conmigo al kinder (al que de paso no fui).

A mí no me gusta que pasen y me pateen para saludar, o que me pasen la mano sobre la cabeza como si fuera el perro, o que hablen como niños al decir hola. Peor si no les he dado la confianza. Eso talvez sea normal en el mundo de los orcos, en mí mundo mando yo y por lo tanto decido si sonreír o no.

Puede ser que sea el conejo gruñón, pero así soy, y creo que seguiré cobrando peaje y reservándome el derecho de admisión a mi círculo de amigos. Son pocos, pero son los necesarios. No quiero más, a menos que tengan algo interesante que ofrecer.

A mis amigos yo les presto música, películas, libros, los invito a comer, los golpeo, me golpean, pero sobretodo me aceptan como soy, y yo, aunque a veces parezca que me aburro, me deprima o ponga mala cara, no significa que no los quiera.

Pero los sabidos, losers, ridículos, cursis, wannabes, míramequéguaposoy, dementores, orcos, etc, no entran en mi círculo, y si alguna vez entraron salen a patadas. Los bloqueo en el messenger, los borro, corto comunicación, o hablo lo necesario de ameritarse el caso.

No aguanto tanta angsty people tampoco, suficiente conmigo y con mis depresiones y problemas existenciales. Las orejas no me dan para tanto.

Si fuiste el objeto de mi cariño alguna vez y me traicionaste e hiciste llorar, lo más probable es que busque venganza, y aunque el proceso de olvido demore, la mayoría de las veces cobro venganza y luego olvido, en el sentido de que te reduces de casi ser humano a piedra en el camino que hay que patear. Me dan ganas de vomitar si pronuncian tu nombre o lo olvido por completo. Pero definitivamente no perdono.

Y ahora que el “conejo de las camelias” acabó, luego de casi dos meses de constante tos (mis amigos lo habrían notado), estoy recuperando energía.

Yo sabía que en el placebo inyectable estaba la cura. Bastaron tres!! Tres dosis que me hicieron volar para que me sintiera mejor. Nunca más renegaré del poder de las inyecciones. Lo juró. He botado todas las pastillas inservibles.

Las malas lenguas me han dicho que este fin de semana me toca trabajar, de hecho es mi turno, y hasta ahora parece que no me usurparán (PORQUE ASÍ FUE LA VEZ ANTERIOR) ese espacio que generan los dólares que pagan las pensiones de mis estudios. Pero no sé nada de boca oficial y como van las cosas, y si conozco a mi jefa, jamás sabré nada.

¿Lunes y martes? DE VERDAD NO SÉ. Si supiera no estuviera tipeando estas palabras con coraje.

Mientras, mejor me tomo un café, aunque me digan que no es buena tanta cafeína, bla, bla, bla. Soy adicta y punto. ¡He dicho!

~ por elconejo en Febrero 20, 2009.

6 comentarios to “Las injusticias y mi círculo de amigos”

  1. “porque definitivamente el periodismo no me agrada”

    ¿Y entonces por qué, lindo conejito, cuando nos graduamos de la secundaria sacaste pancartas de “vámonos a estudiar periodismo”?

    ME LAS PAGARÁS, CONEJO DEL MAL.

    Por lo demás, te he dicho que dejes de amargarme, el que es mala persona y ‘vivo’, cae por su propio peso, sin que tú tengas que ensuciarte las manos.

  2. *amargarte

  3. /me sopapea al Conejo de puro cariño :D
    Y tal parece trabajaré en feriado (no me sorprende acá)

  4. Conejo bienvenido al club de los trabajadores en feriado!
    Pase por su memebresía por favor! =P

  5. Espinoso asunto este de la jefa, Conejo. Una observación: de una buena vez sácate la mordaza y pon los puntos sobre las íes. Habla, reclama, protesta, demanda… En cuanto a los que en el diario público te patean, sobajean, toquetean, manosean, morbosean, bla, bla, bla… estás jodida porque entre esas estoy yo y no pienso cambiar de actitud. Te seguiré saludando! Jejeje!. Yo respeto tu postura de no saludar a tutti mundi… y es que cierto es que eso de ser diplomática tiene efectos colaterales. Dímelo a mí que por andar pelando al diente a todo el mundo recibo invitaciones de guardias, choferes, mensajeros… que malinterpretan las cosas. Ojo que no es que me crea superiores a ellos ni que desvalorice su trabajo pero el que los salude o les regale una sonrisa no les da patente para que me inviten al cine ni a ningún lado.
    Me alegra que la maldita tos que te aquejaba se haya ido. Inyéctate nomás Conejo. Dale, sin pena! Jajaja!
    Un abrazo, Conejín.

    Pd. Gracias por pasarte por mi blog!

  6. “A mí no me gusta que pasen y me pateen para saludar, o que me pasen la mano sobre la cabeza como si fuera el perro, o que hablen como niños al decir hola.”

    Ahora se porq ue ella se enojaba cuando le pasaba la mano en la cabeza xD pero no soy cursi para estar abrazandola o darle besito en la mejilla al saludar o.O

    ojala estes activa en el blog pronto Al, nunca es malo seguir escribiendo

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